
La base (siempre incluida)
✓ Plan de estilo de vida: sueño, nutrición, actividad física, fisiología del estrés
✓ Suplementos específicos basados en análisis de laboratorio
✓ Medicamentos cuando sea necesario (bajo supervisión médica)
✓ Derivaciones y atención coordinada cuando sea necesario
Opciones intravenosas e inyectables
Ejemplos de tratamientos que podemos utilizar. La elección definitiva y la posología se basan en el historial médico, los análisis y la valoración del médico.

El enfoque y las ventajas de RFC para la salud vaginal
Recupera la comodidad y la intimidad
1 / Diagnóstico y plan de tratamiento personalizados
Evaluamos los síntomas, el historial médico y el estilo de vida para seleccionar la mejor combinación de tratamientos.
2 / Infusiones y/o inyecciones vaginales de PRP
Para mejorar el tejido vaginal: para el bienestar vaginal, la salud de los tejidos y el confort genitourinario.
3 / Insuflación vaginal de ozono
Puede favorecer una cicatrización más rápida de los tejidos vaginales tras el parto u otras intervenciones pélvicas, al mejorar la circulación sanguínea y la oxigenación. El ozono también tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias.
4 / Terapia con láser de baja intensidad (LLLT) en la zona pélvica
¿Puede contribuir a la salud vaginal al favorecer la cicatrización de los tejidos mediante el aumento de la circulación sanguínea, la síntesis de colágeno y la reducción de la inflamación
¿Qué provoca el dolor durante las relaciones sexuales y la sequedad vaginal?
¿Qué es el dolor durante las relaciones sexuales?
Relaciones sexuales dolorosas (denominadas clínicamente dispareunia) y la sequedad vaginal describen una molestia durante el coito que puede incluir ardor, irritación, picor o falta de lubricación natural. Estos síntomas pueden hacer que la intimidad resulte incómoda o incluso angustiosa.
A medida que disminuyen los niveles de estrógeno —por ejemplo, durante la perimenopausia, la menopausia, después del parto o con determinados tratamientos médicos—, los tejidos vaginales pueden volverse más finos, menos elásticos y más secos. Sin los cuidados adecuados, esto puede provocar inflamación e irritación, lo que aumenta la probabilidad de sentir molestias o sufrir desgarros durante y después de las relaciones sexuales.
Las mujeres pueden experimentar:
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Pérdida de la hidratación y la lubricación naturales
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Secura, picor o escozor en la zona vaginal
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Dolor durante la penetración
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Molestias después de las relaciones sexuales, como dolor o ardor
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Sensación de tirantez o de menor elasticidad
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Infecciones recurrentes debidas a la fragilidad de los tejidos
O HORMONAL
CAMBIOS
La disminución de los niveles de estrógeno durante la perimenopausia, la posmenopausia, el posparto o tras determinados tratamientos médicos que provocan niveles bajos de estradiol y progesterona.
CAMBIOS RELACIONADOS CON LA EDAD
Con el paso del tiempo, el revestimiento vaginal se vuelve más fino y presenta menos vasos sanguíneos.
TRATAMIENTOS MÉDICOS Y MEDICAMENTOS
Algunos medicamentos, como los antidepresivos y los ansiolíticos, y tratamientos como la terapia contra el cáncer, la quimioterapia o la supresión hormonal, pueden afectar a la salud de los tejidos.
ESTILO DE VIDA Y ESTRÉS EMOCIONAL
El estrés, la ansiedad y la disminución de la excitación sexual contribuyen a agravar la sequedad vaginal.
PARTO Y TRAUMA VAGINAL
Los estiramientos, los daños en los tejidos y la formación de cicatrices pueden afectar a la elasticidad y a la lubricación natural.
Cuándo acudir al médico con urgencia: el dolor pélvico intenso, el sangrado abundante, la aparición de nuevas lesiones, la fiebre o la sospecha de infección deben evaluarse de inmediato. Este programa no sustituye la atención médica urgente o de emergencia.
